¡El rayón al socialismo!

¡El rayón al socialismo!

Con el título “Socialismo”, una caricatura presenta un médico y un profesor universitario con sus bolsillos sin dinero mientras un militar maneja una hermosa Hammer; le faltó precisar que se refiere a lo que algunos llaman “Socialismo del Siglo XXI”. ¿De dónde surgió la idea socialista cuando Chávez en su propuesta electoral no mencionaba ese término?. Por sugerencia de Miquilena ante la opción presidencial, el fallecido primer mandatario sustituyó su incoherente discurso militarista anti-electoral por uno dizque socialista.

En paralelo podó las líneas de mando, diseñó la formación de oficiales, y dio contenido  a la propuesta ceresolista militarizando en alto grado el aparato público, el servicio exterior y hasta su partido solitario de la revolución, negando en los hechos la cacareada participación protagónica. ¿Militares impulsando participación?, ¡jamás!, la manipulan a conveniencia.

Militarismo es dominio del jefe único y de su rosca, jerarquía e imposición, basta ver al mandón Cabello en la Asamblea Nacional. Aún falta, los valores del militarismo se transmitieron a los  colectivos, los milicianos, y los camisas rojas que obligados rellenan marchas; los civiles que no se ponen firmes pasan a segundo plano y son objeto de coacción, lista Tascón, y presidios. Los militares no creen en el precepto marxista de que el primer paso hacia el socialismo es el primero hacia la extinción del Estado: ¿cómo justificar el armamentismo y los beneficios que proporciona?, ¿dónde queda el dominio del país y las fronteras?.

La gran contradicción.
Los jerarcas de ese socialismo utilizan herramientas capitalistas en el manejo del aparato público y las empresas estatizadas; con apoyo en el monopolio de las armas sus jerarcas son los peores patrones al no conceder cargos fijos para así despedir a conveniencia, En lo internacional confunden socialismo con el comunismo cubano; deportan humildes colombianos como distracción de lo electoral,sin explicar por qué en tres lustros no vieron el imperialismo Inglés en Guyana ni las apetencias de los militaristas brasileros que desde la dictadura militar tienen al Orinoco como norte de su zona estratégica; y carecen de la visión de los vietnamitas y los pragmáticos cubanos  -  los mismos que se reunieron con directivos de AD estando Chávez vivo - que miran hacia el modelo sueco mientras Maduro escarba en el fracasado comunismo cubano.
Socialismo no es cambiar el nombre de instituciones y destruirlas sin crear sustitutas, tampoco modificar el escudo, la bandera, y la historia. Socialismo es creación de valor y el valor solo se crea con trabajo. Socialista que se respete impulsa la producción, no expropia empresas para quebrarlas y causar escasez, olvidando que el ojo del amo engorda la vaca y sin vaca no hay impuestos a ordeñar. El dizque socialismo adoptó la fácil vía del rentismo petrolero, destruyó la red productiva nacional, actuó como nuevo rico que gana la lotería, generó un ejército de lumpen-pedigüeños y otro de desempleados disfrazados de empleados públicos; jugó con el futuro de los ciudadanos y cada cuatro años propone las mismas ofertas.
En la base de esta discusión se encuentra el enfrentamiento entre dos modelos organizacionales altamente opuestos: el burocrático, centralista que no cree en la división de los poderes ni en la democracia, menos en la participación, cuyo mejor espécimen es el ejercito; y el autogestionario, impulsor de la democracia por voluntad propia, con igualdad y autonomía de condiciones al decidir y actuar, modelo respetuoso de los derechos individuales y colectivos, cuya mejor expresión son las Organizaciones de Economìa Social (OESs), particularmente las cooperativas, con casos interesantes en nuestro paìs como nuestras las Ferias de Consumo de Lara. Se agrega la opacidad del secreto burocrático para facilitar la corrupción.
Definitivamente, los oportunistas del socialismo rayaron ese término y otros importantes para quienes deseamos un socialismo democrático: democracia participativa, participación protagónica, ciudadanos y ciudadanía, partidos políticos, sufragio, Guardia Nacional, gobierno municipal, cogestión, sindicalismo, comunidades, unidad familiar, y cooperativismo entre otros. Costará tiempo y esfuerzos devolverles la prestancia; por ahora saquemos a los Cabello de la Asamblea Nacional.

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